Reacción ante la liberalización de la colegiación obligatoria
Ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos.
Ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos.

Fuerte rechazo a la nueva regulación de los colegios profesionales

Numerosos colectivos alertan sobre el peligro de un aumento de la piratería y de la desprotección de los ciudadanos

Unión Profesional defiende la necesidad de mantener la colegiación, en todas las profesiones en las que la falta de vigilancia pudiera vulnerar los derechos fundmentales

La reacción ante las reformas que introduce el proyecto de Ley sobre Colegios y Servicios Profesionales no se ha hecho esperar. Las mayores críticas han llegado de colectivos como los arquitectos, que han advertido de un probable aumento de la piratería, mientras los psicólogos han rechazado haber sido excluidos de la colegiación obligatoria.

La publicación de las líneas maestras de la nueva regulación a la que deberán someterse los colegios profesionales no ha dejado a nadie indiferente. La mayoría de las críticas han incidido en que con la liberalización de los colegios que propone el Ministerio de Economía, los ciudadanos quedarán desprotegidos, ya que estos organismos no podrán garantizar que el profesional está suficientemente acreditado y capacitado para ejercer.

El decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, José Antonio Garrido, ha explicado que, con la información disponible, para ellos “ha sido una sorpresa un poco desagradable”. Recordó que el colegio nació hace 100 años en defensa de la sociedad, para garantizar la seguridad jurídica y física de las personas y que es una garantía publica. Por lo tanto, con la liberalización de los colegios, se abre una vía al “oportunismo temerario”, es decir, “a la piratería”.

Además, con respecto al resto de reformas que introduce la norma, el decano ha afirmado que desde el colegio de arquitectos son “totalmente democráticos”, con la publicidad de las cuentas, auditorías, ejercicios de transparencia, régimen de incompatibilidades y un control de la deontología profesional.

Respecto a una posible rebaja de las tasas, ha afirmado que “no podemos hablar de reducción de precios cuando los costes están bajo mínimos y la competitividad en España en el campo de la arquitectura es un ejemplo mundial. Si seguimos rebajando los precios, no podremos competir en calidad, no seremos atractivos”. Y ha sentenciado que “si no existiera el colegio, los ciudadanos estarían en un régimen de absoluta desprotección”.

Pero esta no fue ayer la única voz que se alzó en contra del anteproyecto. Desde el Colegio Oficial de Psicólgos de Madrid, su vicepresidente, Fernando Chacón, ha expresado su rechazo al nuevo marco legal al afirmar que “no hay ningún tipo de justificación”. Ha asegurado que en diciembre de 2012, cuando se dio a conocer el primer borrador del texto, el argumento que alegaba Economía para excluirles de la colegiación obligatoria era que en caso de mala praxis, las consecuencias derivadas no serían graves. Ante esta afirmación, Chacón ha explicado que “eso solo lo puede mantener alguien que no conoce nuestra actividad profesional”. Y es que aparte de la actividad directa sobre patologías, los psicólogos clínicos “se encargan del reconocimiento de maquinistas de tren o pilotos de avión, donde la mala praxis puede tener consecuencias desvastadoras”. En este sentido, ha incidido en el caso de los psicólogos penitenciarios, encargados de evaluar el riesgo de reincidencia de agresores sexuales y violadores. Si, en caso de mala praxis, “eso no serían graves consecuencias, no sé qué entenderá el Ministerio de Economía qué será”, concluyó el vicepresidente.

Por su parte, Unión Profesional, la asociación que agrupa a las profesiones colegiadas españolas, ha expresado mediante un comunicado su “máxima preocupación ante el control que pretende ejercer el Gobierno” sobre el subsector de los servicios profesionales y sus organizaciones colegiales. También han hecho una llamada de atención sobre la “pérdida de independencia” que dicho control supondría en el ejercicio de sus funciones. Así, han recordado que los colegios profesionales siempre han gozado de un estatus de independencia que “permite articular la protección del interés general y de los derechos fundamentales, particularmente, de los colectivos más vulnerables”. Por lo tanto, a la hora de llevar a cabo cualquier liberalización, hay que tener en cuenta que su ejercicio “afecta directamente a la salud, la seguridad, el patrimonio, los bienes, los servicios generales o el medio ambiente”.

En definitiva, Unión Profesional ha ha defendido la necesidad de mantener la colegiación, no solo en las profesiones jurídicas, sanitarias o técnicas, sino también en todas aquellas en las que la falta de vigilancia por parte de los colegios pudiera tener efectos negativos sobre el ejercicio de los derechos de la ciudadanía, “como es el caso del intrusismo”. Por todo ello, esta asociación ha reclamado el establecimiento de una “interlocución efectiva” para la elaboración de un texto que “venga a garantizar la independencia de las corporaciones colegiales, y sus funciones.”

Claves del modelo colegial español

Unión Profesional es la asociación que agrupa a las profesiones colegiadas en España, concretamente, a 35 consejos generales y superiores y colegios profesionales de ámbito nacional de los sectores jurídico, sanitario, científico, económico, social, arquitecturas e ingenierías. Dentro de estos consejos, tambíen existen colegios profesionales de ámbito territorial o provincial. Representan, aproximadamente, a 966 colegios con una base de un millón y medio de profesionales.

El modelo colegial español vigente se basa, según fuentes de Unión Profesional, en el interés general, la independencia, la responsabilidad del actuante y el control independiente e imparcial por parte de una organización que garantiza a la sociedad la calidad y buena práctica de los servicios profesionales. Es lo que posibilita mantener la confianza de la ciudadanía.

 

 

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