Las dos entidades y también Bankia esperan el veredicto de Bruselas

Catalunya Caixa y Novagalicia negocian la recompra con quita de sus preferentes

Las preferentes de BFA-Bankia, Novagalicia y Catalunya Caixa continúan en el ojo del huracán. Estas dos últimas entidades negocian con Bruselas la recompra de sus participaciones, previsiblemente con importantes descuentos respecto al precio de colocación. 120.000 ahorradores están en vilo.

Quedan en circulación unos 4.470 millones de euros en preferentes que no pagan intereses ni han recibido ofertas de canje. La cantidad supone apenas el 20% de los 22.500 millones que había en mayo del año pasado, pero el número de afectados, unos 120.000, es importante.

Como contrapartida a los hasta 100.000 millones de euros con los que España tapará los agujeros del sector financiero, Bruselas impondrá su ley en los bancos rescatados. Las autoridades comunitarias decidirán qué hacer con las preferentes -un híbrido entre deuda y capital creado con el objetivo de absorber pérdidas en caso de desequilibrio patrimonial- en bancos que hayan recibido dinero público. De momento, las tres entidades afectadas son BFA-Bankia, con 3.056 millones de euros; Novagalicia (903); y Catalunya Caixa (510).

La CNMV revela en un informe sobre preferentes, publicado posteriormente a la petición del rescate bancario, que tiene conocimiento de que las entidades catalana y gallega negocian con la Comisión Europea "para obtener su beneplácito y proceder a recomprar en efectivo las preferentes emitidas". El supervisor añade que, de la información disponible, se deduce que Bruselas tiene dudas respecto de las soluciones que le están proponiendo las entidades.

Fuentes de Catalunya Caixa matizan que tienen aplazado su proceso de privatización y aseguran que confían en que, "una vez retomado, se pueda ofrecer una solución a los titulares de preferentes de la misma forma que entidades que han tenido procesos similares han ofrecido a sus clientes".

Desde Novagalicia, reiteran que la entidad es partidaria de solucionar el problema acudiendo al arbitraje. "Una salida a la que no se ha opuesto Bruselas", añade un portavoz del banco.

En todo caso, el memorándum de entendimiento (MoU) -el pliego de condiciones que España ha firmado para poder recibir el rescate bancario- es taxativo, al afirmar que las entidades que necesiten respaldo estatal deberán transformar los híbridos y la deuda subordinada en capital o recomprar dichos instrumentos con "descuentos significativos". El documento especifica que el Gobierno debe tener lista a finales de agosto la normativa que obligue a los dueños de preferentes de entidades con respaldo público a asumir pérdidas.

Otra cuestión es que las entidades planteen opciones que permitan a los clientes recuperar casi toda su inversión inicial con el paso de los años. Así, Sabadell, que adquirió CAM en diciembre de 2011, ha transformado las preferentes de la caja alicantina en acciones propias, lo que supone para los inversores en preferentes unas pérdidas respecto a su inversión inicial del 33%. Eso sí, Sabadell abre la puerta a que los dueños recuperen un 24% adicional en intereses si permanecen en el capital los próximos cuatro ejercicios. BFA-Bankia desea un canje por renta fija, si bien Bruselas puede exigir que la metamorfosis se haga en bonos necesariamente convertibles o en acciones. Un portavoz reitera que el banco busca la solución más satisfactoria para los clientes.

Solo un 10% más que el precio de mercado

El memorándum de entendimiento (MoU) especifica que las eventuales recompras o canjes de híbridos -clasificación en la que entran las preferentes- deben hacerse a precios de mercado.

La mala noticia es que no existen precios de mercado fiables, puesto que la liquidez en el secundario es mínima. Sin embargo sí hay algunas referencias. El pasado marzo, Banesto anunció el canje de cerca de 500 millones de euros en preferentes, a las que valoraba entre el 44% y el 55% del valor nominal. La situación se ha deteriorado notablemente desde entonces y además la filial de Santander no necesita capital público y paga religiosamente el interés de sus preferentes. Incluso así, el canje que planteó suponía unas pérdidas del 6,3% respecto a la inversión inicial. Eso sí, quienes se quedaran con la deuda que les ofreció a cambio, que paga un 3% anual durante tres años, recuperarán todo el dinero que invirtieron.

Fuentes financieras explican que la valoración teórica de las preferentes de BFA-Bankia, Novagalicia y Catalunya Caixa es por fuerza inferior al de las de Banesto. Ya no pagan intereses, porque las entidades perdieron dinero en 2011, y además fueron emitidas por firmas que han necesitado capital público. El MoU matiza, eso sí, que las entidades que han recibido ayuda estatal, o puedan llegar a necesitarla, están autorizadas a pagar hasta un 10% más respecto al precio al que las preferentes cotizan en el mercado.

Las cifras

7,5% anual pagaban las preferentes vendidas por Caja Madrid en 2009. El pasado 1 de junio, BFA-Bankia anunció que no abonaría los intereses debido a las pérdidas que registró el pasado ejercicio.

485 reclamaciones por la comercialización de preferentes ha recibido la CNMV desde enero de 2007 hasta diciembre de 2011. De momento, el 43% han sido resueltas a favor de los inversores.