Una afición motorizada
Concesionario Makinostra, en Madrid
Concesionario Makinostra, en Madrid

Las Harley también rugen en los parkings de empresa

Ejecutivos y patronos propietarios de la reina de la carretera explican cómo su afición se concilia hoy con sus responsabilidades profesionales.

Los problemas no me caben en la cabeza cuando me pongo el casco de moto", resume Francisco Torres. Su ejemplo de veterano empresario y motero es seguido por otros muchos, en particular en torno a la más mítica de las máquinas de dos ruedas: la Harley-Davidson.

Lejos de la imagen de moto para tipos al margen de la sociedad, la Harley de hoy es el eje de un culto selecto, en el que hay otros ingredientes no menos importantes: moda, turismo, sociabilidad... José Cervera, propietario de la empresa de packaging Garo, es el presidente del capítulo local de Madrid del club mundial de propietarios, el Harley Owners Group (HOG), con más de 200 miembros. Explica que se acercó a este mundillo "como forma de conocer gente cuando llegué a Madrid. El ayudar ahora es mi manera de agradecer lo que me dio".

Cervera, que dirige a 150 empleados en Garo, tiene tres Harley y con frecuencia usa alguna de ellas para sus visitas comerciales. "El tema de la corbata ya se ha ido relajando en la mayor parte de las empresas, sobre todo las multinacionales. Con unos vaqueros y una chaqueta de cuero puedo ir a cualquier parte", señala.

Daniel Rodrigo (en la foto junto a estas líneas) reconoce que en su caso debe llevar con frecuencia una americana guardada en las alforjas de la moto, sobre todo cuando visita por primera vez a un cliente nuevo, "porque es cierto que solo hay una oportunidad para causar una primera impresión". Sin embargo, en cuanto le conocen, el director de ventas para España de sistemas eléctricos de General Electric opta por su vestimenta habitual, "porque me respetan por mi trabajo. Además, el tema gusta: hay un montón de clientes que me piden que les enseñe la moto que lleve ese día...".

Para estos amantes de la velocidad y el aire libre, la moto también condiciona las vacaciones. Por ejemplo, Miguel Nicolás, responsable de Embalajes Nicolás, recorrió el pasado año junto a su mujer la mítica Ruta 66 de manera inversa, de California a Chicago. "La mitad de mis vacaciones las paso en la carretera y el resto, con la familia. Este año iré a Polonia para una reunión internacional, y para los siguientes mi ilusión es hacer la Ruta del Blues, entre Luisiana y Texas".

También Francisco Torres, ya en edad en que algunos toman el camino de la jubilación, espera volver pronto a las carreteras norteamericanas, concretamente a Alaska y Canadá. Al presidente del grupo Lasser, que lleva medio siglo en el mundo de la empresa, su familia le regaló su primera Harley y una Ossa restaurada como la primera que tuvo en los sesenta. "La verdad es que es una moto que no invita a correr, sino a disfrutar del paisaje, posiblemente por la posición del manillar". Posee otra docena larga de máquinas, con las que sale tres veces al mes, pero admite que la Harley tiene "algo especial".

Leyenda

¿Por qué las Harley-Davidson son tan especiales?

Historia: William S. Harley y Arthur Davidson crearon la marca en 1903. Fue el principal proveedor del Ejército estadounidense en las dos guerras mundiales y la de Corea.

Mitomanía: los excombatientes emplearon las motos viejas para recorrer Estados Unidos, creando una iconografía luego explotada por el cine. El Harley Owners Group tiene hoy 1,3 millones de socios en el mundo.

Conducción: el manillar alto y el motor de dos cilindros en V producen su característico perfil y sonido, que además invitan a una conducción "de paseo".

Los nuevos modelos para 2012

El pasado 23 de febrero, Harley-Davidson presentó en Europa dos de sus nuevos modelos de este año, que según Daniel Rodrigo "resultan algo más duros tanto en imagen como en carburación que sus lanzamientos de años previos, dirigidos a un público más amplio".

La Sportster Seventy-Two es "un homenaje a las chopper clásicas de los años setenta", dice el director del concesionario madrileño Makinostra, Víctor Serrano. Con detalles retro como el depósito pequeño, el manillar alto, asiento individual y neumáticos estrechos, su precio de venta está en los 12.000 euros.

En cuanto a la Softail Slim -19.000 euros-, es una moto también nostálgica, aunque en esta ocasión con el aroma de las máquinas militares de los años cuarenta. Dotada de un poderoso motor de 1.690 centímetros cúbicos, su desnudez de detalles la convierten en un punto de partida ideal para los amantes de la customización. La tercera novedad de este año es la Dyna Switchback, una biplaza ya presentada semanas atrás.