Halla altos volúmenes de petróleo, que le permiten duplicar sus reservas
Localización del nuevo yacimiento, el mayor descubrimiento en la historia de Repsol
Localización del nuevo yacimiento, el mayor descubrimiento en la historia de Repsol

Repsol confirma su mayor descubrimiento de hidrocarburos en Argentina

Se trata del mayor descubrimiento de la historia de la petrolera, localizado en un yacimiento de la formación denominada Vaca Muerta que cuenta con una extensión de 30.000 kilómetros cuadrados.

Repsol acaba de anunciar la existencia de "altos volúmenes de hidrocarburos no convencionales" en el área de Loma La Lata, en la provincia argentina de Neuquén, donde tiene una concesión de 12.000 kilómetros cuadrados.

Sólo de los primeros 428 km2 explorados ha resultado un caudal de 927 millones de barriles equivalentes de petróleo. Además, según la petrolera, en nuevas exploraciones realizadas en otros 502 km2, la proporción obtenida indica que se obtendrán otros 1.000 millones de barriles, lo que supondría entre los dos duplicar las actuales reservas probadas de la petrolera, 2.091 millones de barriles. Se trata, por tanto, del mayor descubrimiento de la historia de la petrolera.

El yacimiento se encuentra en la formación denominada Vaca Muerta, que tiene una extensión de 30.000 kilómetros cuadrados, de los que 12.000 corresponden a la filial argentina de Repsol, YPF, que se convierte con estos hallazgos en la mayor compañía privada con mayor volumen minero no convencional del mundo (los llamados shale gas y shale oil). La consultora Wood Mackenzie ha calificado el shale de este reservorio como de los mejores del mundo.

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Los hidrocarburos no convencionales están atrapados en rocas poco permeables o por tratarse de petróleos de muy alta viscosidad. Entre los hidrocarburos no convencionales se encuentran el shale oil y el shale-gas o gas de pizarra, por hallarse en este tipo de piedra. Se trata, más concretamente, de un gas natural similar al convencional, que se halla en formaciones rocosas fósiles, aunque a mayor profundidad que este (unos 3.000 metros). Su extracción, a través de la técnica de fractura hidráulica resulta muy polémica desde el punto de vista medioambiental, pues puede contaminar los acuíferos y emitir grandes cantidades de CO2.

Aunque la existencia de estos hidrocarburos era conocida, hasta hace poco la tecnología y los precios no hacían viable su extracción. Para liberar el gas retenido se perfora horizontalmente un pozo de unos mil metros y se inyecta agua a presión hasta romper la roca. Después se bombea material sólido para mantener abiertas las fracturas. Con este sistema se recupera un 20% del recurso.

Este tipo de yacimientos se pueden encontrar en el subsuelo de países sin gas convencional. Estados Unidos ha hecho una apuesta tan firme por este gas que ha pasado de ser importador a ser casi autosuficiente. Su experiencia ha animado a las prospecciones en todo el mundo.

Los países con mayores perspectivas son Argentina, Australia y Sudáfrica. En cuanto a Europa, el país con más posibilidad de extracción es Polonia, y en España se han iniciado también estudios en el País Vasco.