Pistas

Un espacio de arte innovador en Londres

La propuesta de Pilar Ordovás une el mundo de las subastas y las galerías

Ha estado 15 años en la primera línea del arte. Más de 13 en Christie's, donde fue directora internacional y vicepresidenta de arte europeo de posguerra y contemporáneo, y después en la galería Gagosian de Londres. Una experiencia completó la otra. En Christie's fue responsable del récord de una obra de un artista vivo (Benefits supervisor Sleeping, de Lucien Freud, por 33,6 millones de dólares en mayo de 2008), aunque su trabajo en Gagosian le permitió dedicar más tiempo a coleccionistas y comisariar exposiciones, la faceta de la que más disfruta. Ahora, Pilar Ordovás cree que ha llegado el momento de dar el salto y abrir su propia galería.

Será en Londres. "Es el centro del arte contemporáneo", asegura. Y en los últimos años, mercado de referencia para Oriente Próximo y Asia. Se instalará en Saville Row, la conocida calle de los sastres, que va abriendo cada vez más espacios al arte contemporáneo, como la célebre galería Hauser & Wirth.

La propuesta de Ordovás es novedosa: unir el mundo de las subastas y el de las galerías. "Los coleccionistas que entran en el mundo del arte por primera vez, sobre todo los de los nuevos mercados, empiezan comprando en subasta, porque encuentran que es más fácil, pero una vez que se adentran, generalmente establecen una buena relación con el galerista, se convierte en su mano derecha", explica. Es un modelo de éxito en Nueva York, ignorado hasta ahora por las galerías londinenses. Ordovás apuesta por un espacio para la venta privada, con discreción, que a la vez tendrá un programa de exposiciones comisariadas. "Ninguna galería tiene un programa histórico como el que voy a tener yo", comenta esta especialista.

"Ninguna galería londinense tiene un programa expositivo histórico como el que voy a tener yo"

Pilar Ordovás lleva trabajando desde finales de marzo con artistas y coleccionistas, preparando la exposición que inaugurará la galería el próximo mes de octubre. De momento, no quiere avanzar detalles de su contenido. "Es una sorpresa". Lo único que aventura es que el foco del programa expositivo es el siglo XX y el arte clásico contemporáneo, representado por artistas como Giacometti, Warhol, Calder, Freud o Bacon. Los dos últimos son sus "grandes pasiones".

La galerista ve el mercado internacional muy fuerte, con menos oferta y una demanda robusta que, aunque no alcanza los niveles del boom, es capaz de mantener precios. "En un momento de incertidumbre, los coleccionistas prefieren invertir en bienes tangibles, que pueden disfrutar y les estimula intelectualmente".

¿Y el coleccionismo español? Pilar Ordovás recuerda que todos los mercados empiezan siendo locales y después se desarrollan internacionalmente. "El mercado español, en líneas generales, sigue siendo muy local". Recientemente se han alcanzado récords para la obra de Barceló y Juan Muñoz. "El gran quid para que cambie el mercado de un artista es cuando no solo es coleccionado en su país de origen". Ese salto internacional es, en parte, labor del galerista, sostiene Ordovás.

A esta especialista le encantaría tener cuadros de Freud -fallecido el pasado 22 de julio- o Bacon en su casa, pero se conforma con artistas más jóvenes, sobre todo británicos, como Cornelia Parker, su última adquisición.