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Un pinchazo para salvar a un hermano de sangre
Un pinchazo para salvar a un hermano de sangre

Un pinchazo para salvar a un hermano de sangre

Las células productoras de una persona sólo son compatibles con otra entre 40.000.

Médulas que han gloriosamente ardido (...) polvo serán, mas polvo enamorado". Las médulas que citaba el poeta siguen transportando amor en su expresión material: la vida. Los progenitores hematopoyéticos, es decir, las células sanguíneas que producen otras células sanguíneas, son un bien muy preciado contra la leucemia y otras enfermedades de la sangre, puesto que la compatibilidad entre personas es muy pequeña, una entre 40.000. Y a diferencia de los órganos, se pueden donar en vida, y sin efectos importantes, como en la donación de riñón.

El 63% de los trasplantes de sangre madre que se realizaron en España el año pasado usaron sangre del propio paciente. Del resto, un 60% utiliza sangre de parientes (474 trasplantes), y el 40% restante, de personas sin ningún parentesco (314). Estos trasplantes entre desconocidos son posibles gracias al registro mundial. Para apuntarse basta con hacerse una extracción de sangre corriente, y pedir que se analice.

Cuando un paciente necesita un trasplante, se busca en el registro, y si se encuentra un donante, se le solicita. El donante puede negarse en cualquier momento del proceso. Los progenitores hematopoyéticos se pueden obtener de dos formas distintas: el tradicional, la médula ósea, que es el tejido interno de los huesos, y que se obtiene mediante una punción en la cadera, y que requiere anestesia epidural o general.

El 40% de los trasplantes de células madre sanguíneas son entre desconocidos

La otra manera, que cada vez se utiliza más, es la extracción las células madre de sangre periférica, mediante aféresis: como en la diálisis, la sangre atraviesa una máquina que le extrae las células y luego vuelve a la vena, en circuito cerrado. El donante debe medicarse los cuatro días anteriores al proceso, que dura unas tres horas. Según las características de la enfermedad, del paciente, y del donante, se opta por la operación o por la aféresis. A veces se requiere un trasplante complementario y se realiza una nueva extracción, aunque en este caso solo mediante aféresis. Hay una tercera fuente de "células madre de sangre", la sangre del cordón umbilical, para lo cual se pide autorización a los padres. Este tipo de sangre tiene menos problemas de incompatibilidad, porque está menos formada, pero también hay menos cantidad.

En el Registro Español de Donantes de Médula âsea (Redmo), creado por la Fundación José Carreras contra la Leucemia, y auspiciado por la Organización Nacional de Trasplantes, hay 75.000 donantes de médula, una cifra que nos coloca en el décimo lugar del mundo (en proporción a la población), y 39.000 de sangre de cordón, que corresponde al segundo puesto (en donación de órganos España es la primera). En 2007 se quedaron 356 personas sin trasplante; esa cifra bajó a 236 en 2008, en parte porque con la nueva normativa se eliminan las búsquedas de más de un año por la baja probabilidad de encontrar un donante pasado este tiempo.

Manuel Jesús Carretero, vicepresidente de la Asociación de Donantes de Médula âsea de Extremadura, cree que "hay mucho desconocimiento, la gente sigue confundiendo la médula ósea con la espinal, o que se dona una vez fallecido". Para remediarlo las organizaciones públicas y privadas realizan campañas de información puntuales, pero son es más eficaz la información constante. "A veces aparecen en los medios de comunicación niños con leucemia y hay un mucha gente que se registra pero algunos tiempo después se les pide una donación ya no se acuerdan", cuenta Gregorio Garrido, jefe del servicio médico de la Organización de trasplantes.

Vida en vena

María Teresa tuvo la desgracia de que su hermana Juanibel tuviera leucemia, pero la suerte de poder donarle su médula ósea. "Fue en el 96", recuerda. "No somos más hermanos, pero éramos casi gemelas de médula, compatibles en un 98%. En otras familias son 6 u 8 hermanos y ninguno es compatible".

"Hay gente que se apunta por un familiar o un conocido del enfermo, y cuando se enteran de que son incompatibles, se echan para atrás, cuenta Manuel Jesús Carretero, vicepresidente de la Asociación de Médula âsea de Extremadura, a la que pertenece María Teresa.

La asociación surgió de la enfermedad. "æpermil;ramos un grupo de amigos y tres de ellos sufrieron leucemia, uno de los cuales tuvo la suerte de tener un trasplante", cuenta Carretero.

La hermana de María Teresa está bien, y ella sigue registrada. "Sería un orgullo volver a donar", afirma, y recuerda emocionada la anotación en el diario de Juanibel del día del trasplante: "Por mis venas está entrando vida. Me la da mi hermana".