Proyecto

La tecnología da nueva vida a la histórica nave Boetticher

Sebastián y Ruiz-Gallardón presentan la 'Catedral de las Nuevas Tecnologías' que se ubicará en la vieja fábrica de ascensores.

La antigua fábrica de ascensores Boetticher y Navarro, una de las más importantes muestras de arquitectura industrial de los años 50 que aún se mantienen en pie en Madrid (concretamente en el distrito de Villaverde), será por fin rehabilitada. Abandonada desde 1992 con la quiebra de la empresa, la nave Boetticher o La Catedral, como la bautizaron los antiguos empleados de la factoría, tiene su futuro garantizado. Esta vez ligado a las nuevas tecnologías, tal y como explicaron ayer el ministro de Industria, Miguel Sebastián, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Los dos políticos, que no habían coincidido en ningún acto oficial desde que ambos se enfrentaron en un tenso y polémico debate en las elecciones municipales de mayo de 2007, presentaron el proyecto de la Catedral de las Nuevas Tecnologías que se ubicará en la histórica fábrica.

La iniciativa cuenta con un presupuesto de 34 millones de euros, de los que 24 son para obras de rehabilitación, que se financiarán a través del Plan Avanza. El complejo tecnológico ocupará una superficie de 19.000 metros cuadrados y tendrá una edificabilidad de 15.000 metros cuadrados, más otros 8.000 de nuevos espacios públicos urbanizados.

La iniciativa cuenta con un presupuesto de 34 millones de euros

Ruiz-Gallardón destacó durante el acto la importancia de crear esta nueva factoría de innovación, que 'dotará a Madrid y a España de un centro que será referencia mundial', dijo. El ministro de Industria apuntó, por su parte, que la financiación estatal para este proyecto del Ayuntamiento de Madrid demuestra que 'para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero esta apuesta por las nuevas tecnologías siempre ha estado entre sus prioridades'. Además, subrayó que la Catedral de las Nuevas Tecnologías es fruto 'de la colaboración con mayúsculas' del Ayuntamiento de Madrid, de su ministerio, de los agentes económicos y sociales, los vecinos y la comunidad científica.

Las obras para reconvertir la antigua fábrica comenzarán el próximo junio y se prevé que estén finalizadas a finales de 2010 o principios de 2011. La construcción de la nueva factoría, que correrá a cargo de la UTE formada por FCC y Dragados, respetará, según destacaron los políticos, la estructura original de la nave e incorporará soluciones en materia de ahorro energético.

El proyecto, que comenzó a cimentarse en 2004, en una situación económica muy diferente a la actual, cobra ahora un mayor sentido, en opinión de Ruiz-Gallardón. El alcalde aclaró que la iniciativa persigue formar a ciudadanos y empresas en materia de nuevas tecnologías e innovación para poder construir un nuevo modelo de desarrollo ligado a las tecnologías de la información, que 'nos permita tener una economía más competitiva'. En este sentido, añadió que para lograrlo la ciudad necesita lo que va a haber en este proyecto: infraestructuras, banda ancha, ADSL y redes inalámbricas.

El nuevo complejo tecnológico estará dividido en tres áreas. La primera, un Centro de Interpretación de las Nuevas Tecnologías, cuyo objetivo fundamental será ofrecer a las empresas tecnológicas líderes en el mundo un lugar en el que mostrar sus productos y servicios más novedosos con el fin de difundir e implantar de forma efectiva el uso de las tecnologías entre las empresas y los ciudadanos de toda España. La segunda, un Centro de Alto Rendimiento para pymes, que estará dedicado a la innovación y la creatividad empresarial en todas sus facetas. Y la tercera que incorpora una zona de congresos con un auditorio para mil personas y las infraestructuras de telecomunicación más avanzadas para acoger distintos encuentros empresariales.

Reivindicaciones vecinales

La rehabilitación de la nave Boetticher pone fin a más de 14 años de reivindicación vecinal, destacó el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), quien se felicitó por el proyecto, aunque pidió que su realización no se alargue 'otros diez años' ya que es necesario, añadió, para garantizar 'el reequilibrio territorial y económico' en la zona.

La iniciativa fue también apoyada por sindicatos y patronales. El secretario general de CC OO Madrid, Javier López, señaló que este tipo de proyectos 'tienen efectos para crear industrias modernas y con futuro'. Igualmente su homólogo de UGT, José Ricardo Martínez, destacó la coincidencia entre el año de cierre de la fábrica (1992) en plena crisis económica, y el de inicio de este proyecto, también con una coyuntura desfavorable, informa Europa Press. 'Es importante que sean dos administraciones quienes lo estén impulsando. Ello demuestra que la competencia entre administraciones no cabe en momentos como éste', añadió. El presidente de CEIM, Arturo Fernández, recordó 'que el uso de las nuevas tecnologías no es una opción; es la única alternativa para mejorar la competitividad', sentenció.

Un encuentro político cordial

'Ahora lo que hay que hacer es trabajar juntos para salir de la crisis'. Con estas palabras Miguel Sebastián quiso quitar hierro a la expectación levantada ante el anunciado encuentro entre ambos políticos, que en 2007 protagonizaron una bronca campaña a la alcaldía de Madrid.

En la misma línea, Alberto Ruiz-Gallardón dio las gracias al ministro por hacer realidad el proyecto a través del Plan Avanza y permitir que Madrid se consolide 'como un nodo que atraiga a las empresas más innovadoras'. El préstamo de Industria deberá ser devuelto en un plazo de 15 años con un tipo de interés del 0%.

La catedral en años

1904. José Luis Gómez Navarro y Gustavo Boetticher, ingenieros industriales, fundan la sociedad Boetticher y Navarro, conocida por sus ascensores. La empresa se traslada en 1942 al distrito de Villaverde, zona industrial relevante de Madrid.

1992. La empresa se declara en quiebra y dejó como único bien para hacer frente a las deudas los 68.000 metros cuadrados de terreno de la fábrica de Villaverde, que incluyen la nave Boetticher, también llamada La Catedral, que queda abandonada.

2006. El Ayuntamiento de Madrid convoca un concurso de ideas para la reconversión del enclave en un centro tecnológico, que ganaron los arquitectos Jose María Churtichaga y Joaquín Lizasoain.

2008. A finales del pasado año, se adjudica definitivamente el proyecto que ahora se ha puesto en marcha.