De viaje

En casa del inspector Wallander

Un personaje de novela negra ha convertido a su autor, Hennig Mankell, y a la región sueca de Escania en auténticas estrellas

El inspector Kurt Wallander es un tipo normal, como tantos, con su matrimonio roto, sus manías y una diabetes que le hace ir cambiando con el tiempo. Se parece un algo a su creador, Hennig Mankell, casado con Eva Bergman (hija del cineasta), un hombre desencantado que acaba de cumplir los 70 y se pasa medio año en una granja del siglo XVII, a las afueras de Ystad (Suecia), y otro medio en Maputo (Mozambique) donde dirige el Teatro Avenida desde 1987: un hombre comprometido. Publicó su primer libro a los 25 años, pero sólo a los 43 le llegó el éxito, al escribir en 1991 Asesinos sin rostro; éste sería el primero de una serie de diez títulos con Wallander como protagonista. Títulos traducidos a 37 idiomas y que han vendido más de 25 millones de ejemplares. En España, los ha publicado todos la editorial Tusquets, y el año pasado se otorgaba a Mankell el II Premio Pepe Carvalho - su inspector se da un aire al de Vázquez Montalbán.

El cine, claro, vio pronto el filón: productores locales crearon unos estudios donde se han rodado trece largometrajes policiacos -y otros que no lo son, alguno candidato a los âscar-. Las películas se han vendido a todos los países nórdicos y Alemania, y se negocia con otros mercados (entre ellos, España); se calcula que verán estos filmes unos 128 millones de personas. Además, está la televisión: la sueca y la BBC inglesa preparan por separado episodios que no se basan ya en los libros, y cuyos guiones escribe directamente el propio Mankell; siempre con el escéptico Wallander como protagonista y, como fondo, la ciudad de Ystad (60 kilómetros al sur de Malmo) y la franja costera de Escania.

Los mitos cinematográficos alteran el paisaje; cuando se estrenó Salvad al soldado Ryan, el turismo aumentó en Normandía un 40%. Algo así está pasando con Wallander: desde que los alemanes empezaron a ver sus filmes ha subido el turismo tudesco en la región un 30%. En Ystad se lo tienen bien montado: han publicado folletos en varios idiomas con los lugares citados en las novelas - la casa del detective en Mariagatan 10, la comisaría de policía, la cafetería Fridolfs y así hasta treinta; incluso se ofrecen tours guiados, que acaban siempre en Cinetek, una especie de museo junto a los estudios de cine, que también se visitan.

El protagonista sueco de la serie de novelas recuerda al detective Pepe Carvalho, del escritor Vázquez Montalbán

Lo gracioso del caso es que, en realidad, en la ciudad de Ystad sólo se comete un asesinato... ¡cada siete años! Y la ciudad, al margen de asesinos y detectives, es una grata sorpresa: el gran secreto del inspector Wallander, que cita muchos lugares, pero no describe ni uno solo. Ciudad fundada en el siglo XIII por un obispo danés, adscrita luego a la Liga Hanseática, posee más de 300 casas de entramado medieval (una de ellas es la más antigua de Escandinavia, y en otra vivió el dramaturgo Strindberg), puertas de muralla y dos iglesias magníficas del XIII: un monasterio franciscano (ahora museo) y la de Santa María, desde cuya torre cada noche un centinela de carne y hueso hace sonar una especie de bocina a los cuatro vientos, entre las nueve y la una, para anunciar al vecindario que todo está en calma.

Una delicia de ciudad, en fin. Las cercanías no son menos atractivas. Escania posee más de 250 castillos, molinos holandeses, campos y granjas llenos de armonía, playas salvajes, inmensas, desiertas, y muchas otras maravillas, como el conjunto megalítico de Ales Stenar, sobre el pueblo costero de Kaseberga, elegido en Suecia como una de sus 7 maravillas. Un paisaje abierto, nada negro, muy ajeno a las intrigas de Wallander y muy cerca de los gustos de Mankell, quien procede del Norte y se vino a vivir aquí porque de árboles estaba, literalmente, 'hasta el gorro'.

DORMIR Y COMER

Hotel Sekelgarden (Langgatan 18, 0411 730 00, www.sekelgarden.se), fundado en 1793, en él se alojan personajes de La quinta mujer o Los perros de Riga. Hotel Continental (Hamngatan 13, 0411 137 00, www.hotelcontinental-ystad.se), al que acude a cenar Wallander en compañía de su hija Linda. Ystad Saltsjöbad Hotel (Saltsjöbadsvägen, 0411 136 30, www.ystadssaltsjobad.se), un spa con vistas al Báltico.