Agricultura

El uso de biocarburantes elevará al menos un 20% los precios agrícolas, según la OCDE

El crecimiento vertiginoso del mercado de los biocarburantes tendrá como principal efecto el aumento de los precios agrícolas en los próximos diez años, según augura la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su informe sobre perspectivas agrícolas para el periodo 2006-2016.

Así, el trigo, los aceites vegetales, el azúcar, los cereales, el maíz o el arroz, empleados en la producción de bioenergía, verán aumentar sus precios 'del 20% al 40% en los próximos diez años, respecto a la media de la última década', según explicó a Cinco Días Loek Boonekamp, jefe de la división de mercados e intercambios agroalimentarios de la OCDE.

A pesar de que algunos factores transitorios como sequías o el bajo nivel de algunos inventarios explica el reciente aumento de algunos productos agrícolas, el club de los 30 países más ricos del mundo augura cambios estructurales en el mercado agrícola mundial 'que en los próximos diez años podrían traducirse en el mantenimiento de precios nominales relativamente elevados sobre muchos productos', explica el informe. Además, el movimiento al alza de la producción y del consumo de productos agrícolas para la producción de biocarburantes implicará, a largo plazo, el aumento del precio de los productos ganaderos, debido al mayor coste de la alimentación de los animales.

Sin embargo, el informe no se atreve a valorar si los biocombustibles tendrán un efecto estructural perdurable sobre los mercados agrícolas, teniendo en cuenta la fuerte demanda de los mismos en algunos mercados como EE UU o Brasil. Según la OCDE, Estados Unidos dedicará el 32% de su producción de maíz a la fabricación de etanol en los próximos diez años. El caso de Brasil es el más llamativo en cuanto a la producción de energía verde, ya que se espera que su producción de etanol (a partir de caña de azúcar) alcance 44.000 litros en 2016, un 145% más que el año pasado.

Pese a las expectativas levantadas en la UE, los biocombustibles tan sólo supusieron el 1,8% del consumo de carburantes en 2006, según los datos aportados por la Comisión Europea, lejos del 2% fijado por Bruselas como objetivo para 2006.