Análisis

La Complutense asegura que la nueva M-30 es rentable pese a su elevado coste

El ahorro en los tiempos de viaje, la disminución de la contaminación y el descenso de la siniestralidad son algunos de los factores que hacen rentable al proyecto de remodelación de la carretera de circunvalación de Madrid M-30. La Universidad Complutense concluye que, pese a su elevado coste, tendrá beneficios socioeconómicos.

El equipo de investigación del Grupo de Economía del Transporte y las Infraestructuras de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Complutense de Madrid ha analizado desde el punto de vista económico qué tipo de efectos generarán las inversiones en infraestructuras viarias que está ejecutando el Ayuntamiento, en especial la M-30, que suponen en conjunto una inversión de alrededor de 3.700 millones de euros.

El estudio concluye que estas actuaciones van a generar un impacto muy positivo en la ciudad. Entre los efectos que tendrá, cita la mejor vertebración del municipio, la eliminación de los efectos barrera y la mejora de la movilidad de los ciudadanos.

También se han analizado los resultados de las inversiones municipales atendiendo a dos grandes grupos de efectos económicos: los impactos producidos durante la construcción, considerados de corto plazo; y aquéllos de carácter estructural, derivados de la utilización de la nueva infraestructura y asociados con el largo plazo.

El estudio calcula en 83.000 los empleos que generará la infraestructura

Valor añadido

A corto plazo estas inversiones han generado alrededor de 60.000 puestos de trabajo directos e indirectos, lo que representa un aumento del 3,3% del empleo existente al inicio de las obras, en 2003, y un incremento del Valor Añadido Bruto (indicador económico similar al PIB) de 2.913 millones, un 3,2% más sobre el valor de 2003.

A largo plazo, el valor añadido de la ciudad se incrementará en 3.925 millones, un 4,1% más respecto al registro alcanzado este año y se obtendrá una generación adicional de 23.000 empleos.

Así, los expertos de la Universidad Complutense aseguran que 'los resultados obtenidos no ofrecen dudas sobre la relevancia de estas actuaciones como generadoras de un importante dinamismo económico'. En conjunto se crearán más de 83.000 empleos y se generará más de 6.700 millones que se agregarán al valor añadido bruto (VAB) de la ciudad, lo que supone un avance en términos porcentuales del 4,5% y el 7,8%, respectivamente, sobre la situación que existía antes del inicio de los trabajos.

El análisis de estas infraestructuras sostiene que algo más del 90% de todos los efectos acumulados se producen antes de que transcurran cinco años desde que las nuevas vías entran en funcionamiento, por lo que hasta 2012 será cuando los madrileños puedan detectar de forma más directa los beneficios de la nueva M-30.

Por ramas de actividad, la construcción es la gran beneficiada, pero también destacan dentro de las actividades industriales aquéllas que suministran bienes de inversión y las más ligadas a la actividad de construcción, como es el caso de las estructuras metálicas o la maquinaria industrial.

Las actividades de servicios que obtendrán mayores réditos son las relacionadas con la construcción como los servicios técnicos, con un 10% de los efectos totales, y las actividades inmobiliarias, con más de un 6%.

En el reparto del empleo que está creando la reforma de la M-30 destaca el caso de las actividades de comercio (más del 8% del empleo generado por todo el proyecto), hostelería, con casi el 5%, servicios técnicos (5,6%) o incluso el servicio doméstico (más del 5%).

El informe explica que el multiplicador de estas inversiones se cifraría en 1,79, que indica que por cada euro que se invierte, se generan 1,79 a lo largo de toda la economía interior de la Comunidad de Madrid.

Más de 6.000 millones de deuda local

Una de las polémicas más agrias que suscitó la puesta en marcha del proyecto de remodelación y soterramiento de la M-30 fue su elevado coste y el impacto que éste tendría sobre las cuentas municipales.

El Ayuntamiento decidió elevar su endeudamiento hasta en un 50% sobre lo permitido, lo que provocará que el saldo vivo de la deuda municipal supere los 6.000 millones de euros este año. Esta cantidad rebasará ampliamente el límite establecido en el 110% de los ingresos corrientes del municipio, tal y como contempla la ley de Haciendas Locales. Conocidos los planes del Gabinete que dirige Alberto Ruiz-Gallardón, el Ministerio de Economía impuso al Consistorio la obligación de presentar un plan económico-financiero en el que se especificara cómo preveía volver al equilibrio presupuestario en tres años. Las cuentas del Gobierno municipal contemplan para este ejercicio un déficit fiscal de casi 300 millones y equilibrio en 2008.