Las claves del CPE francés

El Contrato de Primer Empleo es una nueva modalidad de contratación laboral que está en trámites de aprobación en Francia. La medida, que forma parte del Proyecto de Ley para la Igualdad de Oportunidades, pretende fomentar la contratación juvenil reduciendo los derechos de los trabajadores menores de 26 años. A pesar del empeño del Ejecutivo francés, la población juvenil no ha dado el visto bueno a la nueva medida y se ha lanzado a la calle en repetidas ocasiones para protestar contra el CPE. La última huelga general convocada en todo el país galo el pasado 28 de marzo movilizó a más de 3 millones de personas según los sindicatos. El día de hoy se ha convertido en una nueva jornada de protestas que han conseguido movilizar a más de un millón de personas en todo el país.

¿En qué consiste?

El Contrat Première Embauche o CPE es un nuevo tipo de contrato de trabajo sin limitación de duración. El CPE está dirigido a jóvenes de menos de 26 años que sean contratados por empresas que cuenten con más de 20 trabajadores. El empleador puede romper el contrato sin dar ninguna explicación durante los dos primeros años.

¿Hay indemnización por despido?

Salvo falta grave por parte del trabajador, éste tendrá una indemnización de fin de trabajo de un 8% -siempre que el empleador sea el origen de la ruptura del contrato-. Además, cuando el titular de un CPE sea despedido después de estar trabajando 4 meses, contará con una especie de ¢mini-paro¢ de 490 euros al mes durante los dos primeros meses de desempleo.

¿Es necesario que el empresario preavise al trabajador de su despido?

Si el trabajador lleva en plantilla menos de un mes, no es necesario. Si el periodo durante el que ha estado prestando servicios a la empresa se comprende entre 1 y 5 meses, el empresario tiene obligación de preavisar con 15 días el despido. Si el trabajador lleva en la compañía más de 6 meses, el empresario deberá preavisar con un mes de antelación como mínimo.

¿Qué pasa después de los dos años de ¢consolidación¢?

El trabajador será contratado de manera indefinida si supera los dos años. El periodo de ¢consolidación¢ podría ser más corto, ya que al ser un contrato de ¢Primer Empleo¢, los periodos de trabajo anterior ­becas, contratos eventuales, otros CPEs, etc...- se descontarían de los 2 años.

¿Cuál ha sido su trayectoria?

El Gobierno francés anunció la creación del nuevo contrato el pasado 16 de enero de 2006. El Proyecto de Ley de Igualdad de Oportunidades, donde se enmarca la nueva normativa, fue adoptado por la Asamblea Nacional durante la noche del 8 al 9 de febrero de 2006 mediante la utilización del artículo 49-3 de la constitución gala. Este procedimiento, poco utilizado, permitió que se aprobara el proyecto con los votos de 43 de los 250 diputados con que cuenta la Asamblea. Tan sólo estaban presentes 53 diputados en la sala. Por otro lado, el Decreto estaba paralizado gracias a un recurso de la oposición ante el Tribunal Constitucional Francés, que el 30 de marzo decretó la legalidad del texto. El presidente de la República, Jacques Chirac, lo ha ratificado con una moratoria que impide su entrada en vigor hasta que sea reformado con el acuerdo del mayor número posible de sectores.

¿Cómo surgió el conflicto?

Después de la aprobación en la Asamblea, surge el conflicto entre los sindicatos y el gobierno y comienzan a movilizarse los estudiantes de los principales liceos y universidades. Más tarde comienzan a apoyar las movilizaciones también los trabajadores, los partidos políticos de oposición y la mayor parte de los sindicatos, creando el movimiento anti-CPE.

Movilizaciones ciudadanas o el §marzo francés§

La primera manifestación fue convocada el pasado 7 de febrero, el día anterior a la aprobación de la ley en Asamblea, y reunió a más de 400.000 personas en todo el país (1.000 según los sindicatos). El siguiente movimiento se produjo el 10 de marzo, cuando los estudiantes bloquearon diversas universidades, incluida la Sorbona, todo el fin de semana. La noche del 10 al 11 de marzo, la Sorbona fue evacuada por las fuerzas del orden, terminando así la tercera noche de ocupación de los estudiantes, que pedían la derogación de la ley. El 14 y el 16 de marzo se produjeron nuevas jornadas de movilizaciones. Sin embargo, no fue hasta el 18 de marzo cuando el movimiento anti-CPE consiguió reunir a más de 500.000 personas ­un millón según la CGT- en 160 ciudades francesas. El penúltimo capítulo fue la huelga general del pasado 28 de marzo. Después de que más de 3 millones de personas se echaran a la calle, según los sindicatos, para protestar por el CPE, Dominique de Villepin reitera su intención de seguir adelante con el CPE y descarta la derogación de la normativa. La última jornada de movilizaciones, el martes 4 de abril, ha conseguido reunir a más de 1 millón de personas en las calles de todo el país.

Los argumentos del Gobierno

Villepin justifica el nuevo contrato con el argumento del alto nivel de desempleo entre la población juvenil. Frente al 9,6% de parados entre la población activa, la tasa de desempleados entre los menores de 25 años asciende al 22,8% y se sitúa en el 40% entre los jóvenes sin cualificación. Según el primer ministro, el CPE mejorará estos índices y permitirá reducir los abusos a los jóvenes recién salidos de la universidad que son víctimas de ¢largos periodos de prácticas no remuneradas¢.

Los argumentos de estudiantes y sindicatos.

Según el movimiento anti-CPE, el nuevo contrato pretende reducir los derechos de los trabajadores más jóvenes. El 63% de los franceses, según las encuestas, desaprueba la inflexibilidad de Villepin en torno a este tema. El 71%, por su parte, cree que el movimiento anti-CPE es el reflejo de una crisis social profunda que podría agravarse en las próximas semanas. Según el movimiento Stop-CPE, supone un insulto a los jóvenes el hecho de que puedan ser despedidos sin causa alguna durante un periodo de dos años y no resolverá el problema del paro. Además, alegan que creará ¢ciudadanos de segunda clase¢ convertidos en trabajadores vulnerables y sin derechos.