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Calatrava diseña cuatro rascacielos para Valencia

Santiago Calatrava ha diseñado cuatro rascacielos que se erigirán, si encuentran promotor, junto a la Ciudad de las Ciencias de Valencia. La Generalitat venderá suelo que estará condicionado a la construcción de las torres.

Santiago Calatrava quiere completar su mayor obra urbana, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, con un elemento vertical que rompa la horizontalidad a la que quedó condenada tras la supresión de la torre de comunicaciones diseñada inicialmente y que fue desestimada por el Partido Popular cuando llegó a la Generalitat Valenciana.

El arquitecto ha diseñado cuatro torres de entre 280 y 220 metros de altura, complementadas por un edificio horizontal, destinadas a ocupar una parcela de 18.000 metros cuadrados junto a L'Oceanogràfic, el último de los complejos de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Casca) en dirección al mar.

El proyecto, que se presentó el sábado pasado y del que ayer dio nuevos detalles el consejero de Economía, Gerardo Camps en calidad de presidente de Cacsa, propietaria de los terrenos, no forma parte del complejo cultural y de ocio. No obstante, se pretende que mantenga la estética de los tres edificios diseñados por Calatrava (el Palacio de las Artes ahora en construcción, L'Hemisfèric y el Museo de las Ciencias) y las cubiertas de Félix Candela para L'Oceanogràfic. Es por ese motivo que Cacsa ha optado por solicitar al arquitecto valenciano que elabore el plan director para estos edificios que podrían acoger desde oficinas o viviendas a hoteles, aunque la construcción y la propiedad de los edificios será de las empresas que compren los terrenos.

La intención es sacar a concurso la urbanización de este solar a lo largo de 2005. El citado concurso estaría condicionado a la construcción de los edificios planteados por Calatrava, según señaló Gerardo Camps. Dado que el importe de construcción de estas torres -que marcaría un nuevo hito en España por encima del Hotel Bali de Benidorm- sería muy elevado, Camps apuntó que posiblemente se saquen a concurso varios lotes distintos.

Los rascacielos diseñados por Santiago Calatrava tienen forma helicoidal y guardan ciertas similitudes con el diseño del edificio construido en la ciudad sueca de Malmo por el arquitecto valenciano. De igual manera, el edificio horizontal que completa el complejo ahora presentado está compuesto por una serie de cubos, similar al que propuso Calatrava para Nueva York aunque entonces era vertical.

El presupuesto de estas obras se desconoce, aunque sobre Calatrava pesa la losa del desfase del precio inicial sobre el final.

La Ciudad de las Ciencias rebajará deuda

El proyecto de las torres de Santiago Calatrava está íntimamente ligado a la deuda acumulada que Cacsa tiene con los bancos. Tal y como reconoció ayer Gerardo Camps, la sociedad tiene el compromiso con sus acreedores, a los que adeuda 550 millones, de vender parte del suelo que tiene libre para obtener fondos que sirvan para rebajar esa cantidad.

Inicialmente, Cacsa se había planteado la venta de dos parcelas distintas, pero al final ha optado por trasladar la edificabilidad de una de ellas a la otra y vender una sola y la otra dedicarla a una plaza cubierta dentro del complejo de ocio. La previsión con las dos parcelas era ingresar 280 millones de euros que se destinarían íntegramente a rebajar el endeudamiento de la sociedad pública.

La Ciudad de las Artes se ha ido encareciendo con los años de construcción y ha superado los 811 millones de euros, frente a los 300 millones iniciales.